La identidad de tu agencia se reparte en tres capas, y un motor de IA puede beber de cualquiera. La primera es tu sitio propio: la página Sobre nosotros, el pie, el bloque de contacto y, crítico, tus datos estructurados de Organization. La propia documentación de Google señala que propiedades como sameAs se usan entre bastidores para distinguir tu organización de otras, así que los datos legibles por máquina de tu sitio son el ancla de la que cuelga el resto. Si tu schema no coincide con tu copy visible, te has contradicho antes de que intervenga nadie más.
La segunda capa son tus fichas de terceros: directorios independientes, marketplaces de reseñas como Clutch y DesignRush, redes profesionales y cualquier lista del sector en la que aparezcas. Son la fuente de mayor volumen de lo que los motores leen sobre ti, y las que se desalinean más rápido: una dirección antigua, un nombre de empresa anterior, un mercado que ya no atiendes, una especialidad que añadiste pero nunca actualizaste. Una ficha de directorio basada en criterios registra solo datos con evidencia pública, pero aun así puede quedarse atrás si nunca la confirmas; eso es justo lo que arregla confirmar o corregir una ficha de directorio.
La tercera capa es la del grafo de conocimiento: Wikidata, Wikipedia cuando aplica, y los registros de entidad que los motores construyen reconciliando todo lo que han leído. No editas esta capa directamente, pero la moldeas. Refleja el consenso de las dos primeras, así que solo se vuelve exacta cuando tu sitio y tus fichas ya coinciden. Conseguir que las tres cuenten una sola historia es todo el trabajo; el checklist de abajo es cómo se ejecuta.